El arquetipo, la psicología y la astrología de la rebeldía sagrada
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Antes de que existiera el miedo a la libertad, existió Lilith.
Antes de los mandatos,
antes de la vergüenza,
antes del “así se debe vivir”…
Lilith ya estaba allí.
Lilith no pertenece a las mujeres.
No pertenece a los hombres.
No pertenece a ninguna cultura.
Lilith es un arquetipo universal:
la fuerza interna que no se somete
a aquello que amenaza la dignidad del alma.
Es la parte de ti que recuerda quién eras
antes de aprender a obedecer.
🌑 ¿Quién fue realmente Lilith? (el mito sin distorsiones)
Cuenta la tradición que Lilith fue la primera mujer.
No creada de una costilla,
sino del mismo barro que Adán.
Iguales en origen.
Iguales en esencia.
Iguales en libertad.
Pero cuando llegó el momento de convivir,
Adán quiso que ella se colocara por debajo.
Lilith se negó.
No por ego.
No por orgullo.
Sino por memoria interna.
Ella sabía que la vida no se construye desde la sumisión.
Cuando Adán insistió,
Lilith pronunció el Nombre Sagrado —la palabra que libera—
y se marchó.
Eligió el exilio antes que traicionarse.
Eligió la soledad antes que la obediencia.
Eligió su verdad
antes que un lugar que no la respetaba.
Ese es el mito.
Sencillo.
Potente.
Inquietante para quien necesita controlar.
Y por eso Lilith fue demonizada.
No por maldad.
Sino por libertad.
🜁 Lilith psicológica: la sombra que protege tu verdad
Mientras Eva representa el rol aceptado,
Lilith simboliza la parte interna que dice:
“Hasta aquí.”
“Esto no.”
“Yo no me traiciono.”
Lilith es tu autonomía profunda.
Tu dignidad.
Tu límite interno.
Tu verdad no negociable.
Es:
- la voz que apagaste para encajar,
- el deseo que reprimiste por miedo al juicio,
- el límite que ignoraste para no ser rechazada,
- la rebeldía que tu alma guardó para sobrevivir,
- la parte de ti que no ha olvidado quién eres.
Hombres y mujeres tienen a Lilith.
En ambos representa lo mismo:
la rebeldía hacia cualquier autoridad —externa o interna—
que oprime el alma.
Lilith no es odio.
No es ira.
No es destrucción.
Es memoria.
Memoria de libertad original.
Aparece cuando ya no puedes vivir anestesiado.
Cuando el alma reclama su espacio.
Cuando la consciencia pide autenticidad.
Es el “no” que te salva la vida.
🌒 Lilith en la carta natal: el punto donde no aceptas cadenas
Astrológicamente, Lilith no es un planeta.
Es un punto matemático ligado a la órbita lunar.
Un vacío simbólico.
Una grieta por donde entra la verdad sin filtros.
En la carta natal, Lilith muestra:
- dónde te rebelas sin pensar,
- el deseo que la familia no supo contener,
- la herida que nadie supo nombrar,
- la parte de ti que no tolera la mentira,
- la incomodidad con la obediencia ciega,
- la fuerza que despierta cuando ya no puedes más.
No es un punto negativo.
Es un punto crudo.
Un punto real.
El lugar donde el alma dice:
“No vine a complacer.”
🜂 Cómo se manifiesta Lilith en la vida real
Lilith se siente antes de entenderse.
Cuando dices “no” y el cuerpo tiembla… pero no retrocedes.
Cuando tu verdad ya no cabe en el personaje que construiste.
Cuando una relación te obliga a mirarte sin máscaras.
Cuando el deseo aparece sin pedir permiso.
Cuando la injusticia te incendia por dentro.
Cuando dices lo que nunca te habías atrevido a decir.
Lilith no llega suave.
Llega cuando alguien o algo te quiere pequeña, dócil, predecible…
y tu alma dice NO.
🌕 La herida de Lilith… y su poder
La herida de Lilith es sentir que no perteneces cuando dices tu verdad.
Sentir que eres “demasiado” para algunos
y “poco” para otros.
Pero aquí vive la paradoja:
La herida de Lilith es también su poder.
Cuando dejas de pedir permiso.
Cuando te sostienes a ti misma.
Cuando eliges tu verdad aunque tiemble la voz…
Lilith deja de ser herida
y se convierte en fuerza.
No quiere destruirte.
Quiere devolverte.
✨ Cómo trabajar con tu Lilith
No se trata de desatar una sombra.
Ni de vivir en rebelión constante.
Trabajar con Lilith implica:
- honestidad emocional,
- reconocer dónde te callaste demasiado tiempo,
- recuperar la dignidad perdida,
- aceptar tus deseos sin culpa,
- poner límites sin gritar,
- dejar de justificar tu existencia.
Lilith no se cura.
No se domestica.
No se encierra.
Se integra.
Se honra.
Se escucha.
🌑 Cierre
Lilith no es un demonio.
No es un castigo.
No es un error.
Lilith es la voz que vuelve
cuando el alma decide dejar de obedecer al miedo.
No estás rota.
No eres demasiado.
No eres un problema.
Eres libre.
Y estás recordando quién eras
antes de que te enseñaran a obedecer.
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Lalith Cabasés
✨ Alquimia entre Mundos
Donde lo humano, lo sagrado y lo auténtico se encuentran.